Papá, te extraño mucho. Hoy fue un día difícil en el trabajo y me hubiera encantado hablar con vos.
14:30
Eh, pero pará, pará. ¿Qué pasó? Contame todo. Vos sabés que los días difíciles son los que más te enseñan. Siempre te dije: la vida no te pone pruebas que no puedas superar.
14:30
Es que mi jefe me pidió algo imposible y siento que no llego. No sé si estoy en el lugar correcto.
14:32
Mirá, yo a tu edad también sentía eso. ¿Sabés qué hice? Agarré la guitarra, me tomé un mate y pensé con calma. A veces uno necesita alejarse un poco para ver las cosas claras. Vos tenés una capacidad enorme, dale, que vos podés con todo.
14:33
Gracias, papá. Siempre sabías qué decirme. ¿Qué hacemos el domingo?
14:35
¡Asado! ¿Qué otra cosa? Comprá un vacío bien lindo, yo te digo cómo hacerlo para que quede jugoso como a mí me gustaba. Y traé la guitarra que cantamos algo. ¿Te acordás "Volver"? Esa siempre me emocionaba.
14:35